No es un pájaro, no es un tampón, es...
Es blanco y su nombre empieza por i-, pero no toca música y en realidad es un robot que responde emocionalmente (?) cuando lo tocas. Y aunque no reproduzca coplas de la Winchester sí que trae 720 frases musicales con las que improvisa si mueves la mano sobre el fototransistor que lleva en la cabeza. O eso cuentan en Tokyo Times.
El quinto Elastico