Febrero 17, 2008

Una historia del arte y la tecnología en ARCO

La semana pasada El Cultural de El Mundo me pidió un artículo sobre ARCO 2008 y su sección de nuevos medios, Expanded Box. Preferí usar la excusa del artículo para hablar de la tortuosa historia de la tecnología en la historia de la feria de arte Madrileña, y el por qué sigue resultando tan complicado -y a lo mejor, innecesario- abrir un hueco en el mercado para las artes digitales.

Ahora que ARCO es afortunadamente como un mal sueño de hace un par de noches, a lo mejor sigue tendiendo algo de interés.

Si hubiera que resumir las relaciones a lo largo de los años entre ARCO y el arte alrededor de las nuevas tecnologías, se podría decir que ha habido tanto interés y buenas intenciones, como arranques en falso y falta de rumbo.

Nadie le puede quitar a ARCO el mérito de haber sido la primera feria internacional de primer nivel en dedicar un área específica a los nuevos medios, convencida de que era necesario dotarlos de presencia en la gran cita del arte contemporáneo español. ARCO Electrónico nace en 1998 pretendiendo hacer pedagogía de nuevas formas en un espacio -el mercado- que las desconoce por completo. Sin embargo, la cronología evidencia la desorientación y carencia de objetivos claros de una sección de la feria que este año llega a su cuarto cambio de nombre. La iniciativa más estable de difusión de las nuevas tecnologías dentro de ARCO parte del sector privado: el premio VIDA patrocinado por Fundación Telefónica, también nacido hace una década.

ARCO Electrónico se celebra sólo dos años; la emergencia de la Red como soporte creativo y los modestos inicios de una industria del arte en Internet aconsejan un cambio de enfoque, y en el 2000 nace Netspace@Arco. Tampoco dura mucho. La explosión de la burbuja de las "punto com" y el paisaje post Once de Septiembre acaba con ella en el 2002. En 2004 se reemprenden las iniciativas y surge Araneum, un premio impulsado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología que busca además fomentar las confluencias entre arte e industria. Sólo tiene lugar una edición: menos de un mes después de que acabe la feria, las elecciones de marzo de 2004 no sólo cambian el signo político sino que borran del mapa al ministerio patrocinador. Al año siguiente arranca Black Box, bajo el comisariado de expertos internacionales de prestigio.

En ARCO 2008, Black Box se transforma en Expanded Box, y el área se divide en en dos secciones para separar al vídeo (Ppantallas") de las nuevas tecnologías ("Stands"). Para Vicente Matallana, coordinador técnico de Expanded Box y testigo en primera persona de este proceso, "mantener esta sección contra viento y marea ha sido importante para la conquista de la credibilidad de un lenguaje que ha tenido que seguir defendiendo su relevancia desde el día a día".

No sería justo analizar las dificultades para consolidar este área en un contexto como ARCO sin considerar otros factores. Porque la proposición de que el mercado del arte podrá asimilar al new media art por las mismas vías y con las mismas estrategias que ha empleado con el resto de lenguajes resulta, como mínimo, discutible.

Sigue leyendo "Una historia del arte y la tecnología en ARCO"
Creative Commons License
Este blog es copyleft y se acoge a la licencia Creative Commons.
XML

Creado con
Movable Type 3.2
Estadí­sticas