Algunas notas sobre El Arte de la Conferencia

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Este martes en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, haré las veces de anfitrión en un diálogo con Bruno Giussani, director en Europa de la célebre "conference" americana TED y de su archivo web de presentaciones TED Talks. Hablaremos sobre la transformación que está viviendo la conferencia como formato, sobre sus posibilidades para convertirse en una nueva industria cultural, y por supuesto, sobre el uso pionero que TED ha realizado de la Web. Será a las 19:00 en el Mirador y la entrada es libre Estas son mis notas planteando algunos puntos de partida posibles para la conversación.

Ya se llame conferencia, presentación o charla, el formato basado en relatar ideas frente a un público está hoy más vivo que nunca. La explosión del número de festivales, simposios y jornadas, o su uso en el ámbito académico o corporativo, la ha convertido un acto de comunicación cotidiano. Pero la conferencia está cambiando; las posibilidades de los softwares de presentación la están convirtiendo en un acto cada vez más performativo y teatral. Conceptos como el de unconference quieren darle la vuelta a su modelo. Y en los últimos años, el vídeo en Internet ha propiciado la conversión de la charla en un producto de consumo cultural masivo, tan fácilmente distribuible como una canción o un videoclip.

Comunidades Virtuales engendran comunidades presenciales. En "In the Bubble: Designing in a Complex World", John Tackara destaca que la aparición de Internet ha incrementado el tráfico de bienes que circulan por el mundo, y ha supuesto un impulso imortante para la industria de la logística. De la misma manera, la extensa conversación global que mantienen millones de internautas en blogs, foros y listas de correo no ha sustituido a la necesidad de reunirse en espacios físicos, sino que la ha estimulado. El circuito y la industria de las conferencias profesionales, los festivales, simposios y jornadas ha crecido exponencialmente en la última década,como una forma de turismo cultural pero también como una necesidad para cohesionar a los grupos profesionales y de intereses que se establecen en la Red.

La profesionalización extrema de la industria de la conferencia ha creado imperios como la empresa de conferencias tecnológicas O'Reilly, organizadora de eventos como ETech, Where 2.0 y otros, y ha fomentado la existencia de un "star system" de gurús representados por agencias y extremadamente bien pagados. Este proceso, sin embargo, coexiste con un movimiento contrario que reclama volver a encuentros donde mande la espontaneidad, la cercanía, y una vuelta al espíritu de la tertulia. El concepto de unconference, o formatos que se extienden de manera vírica a través de la red como Dorkbot o Pecha Kucha son ejemplos de una sensiblilidad más próxima al "Do it Yourself".

"Powerpoint is Evil" es uno de los mantras más conocidos de Edward Tufte, el célebre experto en diseño de la información. En su ensayo "The Cognitive Style of Powerpoint". Tufte denuncia de qué manera el popular producto de presentaciones de Microsoft impone estructuras y metodologías que acaban siendo fatales para el acto básico de comunicación que supone una charla. La “estética Powerpoint”, identificada con el contexto corporativo donde se emplea cotidianamente, se ha convertido en sinónimo de todo lo que se debe evitar cuando te diriges en público a una audiencia. Sin embargo, la "estética Powerpoint" es un cliché que no representa a los mejores usos posibles del software para presentaciones. Oradores como Lawrence Lessig, un intelectual cuyas ideas presentadas en público son ya inseparables de su estilo y estrategías usando el programa Apple Keynote, representan la evolución y madurez de la conferencia hipermedia. El slideshow como práctica creativa tiene su culminación en sitios como Slideshare, el "youtube de las presentaciones", donde los usuarios suben, comentan y enlazan miles de archivos de diapositivas.

TED fue la primera conference que ha dado el paso de utilizar el video en la web como una oportunidad para transformar el status de la conferencia y convertirla en un producto de consumo cultural. A pesar de ser probablemente una de las citas más elitistas del mundo, su proyecto TED Talks es un modelo que debería seguir cualquier institución cultural que quiera difundir y extender el conocimiento producido por sus actividades. Como archivo de conferencias sobre un tema específico -culturas y ciencias de la innovación-, TED Talks es un recurso muy valioso, pero su posición de referencia reside, sobre todo, en su capacidad para presentar sus contenidos en formatos y lenguajes idóneos para extenderse por la web social y alcanzar un impacto que trasciende ampliamente al de la actividad original.


El Arte de la Conferencia - Taller de Técnicas de Presentación en CCCB, Barcelona

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Durante los últimos cinco años debido a mi trabajo como comisario y organizador de festivales y simposios, me ha tocado asistir a varios cientos de conferencias, y yo mismo creo haber dado al menos centenar y medio. Ha sido una suerte. Aunque el acto de hablar en público sea tan antiguo como el pensamiento, estoy convencido de que la presentación es una de las formas de producción cultural más relevantes de nuestra época.

Nunca tantos se habían sentado en auditorios a escuchar a otros hablar como ahora. El hábito de debatir en foros, blogs y webs ha multiplicado los simposios, jornadas, y festivales de todo tipo, sobre cualquier tema. El lenguaje de la presentación se ha vuelto además sofisticado y escénico. Para una nueva generación de oradores ya no vale quedarse detrás de una mesa a leer folios, y se usan las posibilidades de las herramientas de presentación al máximo para crear un nuevo lenguaje que tiene tanto de monólogo como de performance audiovisual.

Hace meses me propusieron hacer algo sobre este tema en el CCCB, dentro del programa I+c+I. El resultado será la semana que viene, en dos citas distintas. La primera será el martes 28 a las 19:00: una conversación con Bruno Giussani, director en Europa de TED., la organización que ha popularizado las conferencias en la Web.

La segunda será un taller de técnicas de presentación y consejos para dar conferencias. Durante tres horas analizaremos cuáles son los elementos de una buena presentación, cómo cuidar el lenguaje oral y corporal, y cuales es la mejor manera de usar software para presentaciones sin caer en lo peor de la estética powerpoint. Y veremos fragmentos de muchas, muchas conferencias.

El taller es el Miércoles 29 a las 11:00 en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona. La inscripción es gratuita, y creo que quedan pocas plazas. Todos los detalles están en la Web del CCCB.

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El arte de la conferencia: taller sobre técnicas de presentación

La conferencia ya no es sólo un instrumento académico, es también una forma de producción cultural y un producto de ocio, consumido por públicos de todo tipo.

Complementando la sesión de I+C+i del 28 de abril dedicada a los nuevos formatos de conferencias, este taller explorará las técnicas y estrategias del arte de la presentación hoy.

A lo largo de tres horas, el taller cubrirá aspectos como:

* Reglas básicas de la presentación como formato: recomendaciones generales, acercamientos y métodos.
* Análisis comentado de estrategias de presentación "performativa" a partir de grabaciones de conferencias.
* Técnicas de uso efectivo de software para presentaciones.

Para finalizar, los participantes que lo deseen podrán participar en una ronda de presentaciones en formato "Pecha Kucha" (presentaciones de veinte diapositivas en seis minutos y medio).

La conferencia, uno de los vehículos más tradicionales para el pensamiento, se ha convertido en los últimos años en uno de los más relevantes y contemporáneos. Estamos en una "edad dorada" de la conferencia como formato: nunca tantos han hablado frente a un público, ni tantos se han sentado a escuchar a otros expresando sus ideas. Simposios, festivales, jornadas y encuentros profesionales de todo tipo se han multiplicado por todo el mundo, en números sin precedentes.

A la vez, la aparición del vídeo en Internet ha convertido las conferencias en objeto de la cultura popular; se descargan, se enlazan, se comentan... El alcance de una charla ya no se limita al público que está en la sala. Algunas presentaciones, como "La última lección", de Randy Pausch, o las que inspiraron la película Una verdad incómoda, de Al Gore, consiguen alcanzar niveles de impacto similares a los de ensayos y libros.

El lenguaje de las conferencias, además, evoluciona y se vuelve más sofisticado, se están convirtiendo en un arte escénico. Los conferenciantes que leen un texto sentados detrás de una mesa están siendo desplazados por usos innovadores de material audiovisual y del software a través de presentaciones, guiones cautivadores y un acercamiento más teatral. Ya no importan sólo las ideas, sino también cómo se expresan. La conferencia ya no es sólo un instrumento académico, es también una forma de producción cultural y un producto de ocio, consumido por públicos de todo tipo.


Los Procomunes Sociales:
donde la propiedad intelectual se acaba

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Esta semana he tenido la suerte de participar una vez más en la edición anual de Zemos98, un evento que para mi es ya bastante más que un festival. Por encima de sus conferencias, conciertos y talleres, lo que ocurre en Sevilla durante estos días de marzo es la excusa para que se cite una comunidad tremendamente activa de bloggers, realizadores, periodistas, profesores, musicos, artistas...que cada día del año conversa, idea, y participa, gracias al impulso incansable de los miembros del colectivo y su uso ejemplar de las tecnologías sociales. Como escribe Juan Freire, el comisario -de lujo- invitado en la edición 2009, cualquiera que gaste esfuerzo y dinero en organizar una jornada, simposio o festival debería aspirar a estos resultados; la mayoría no lo consiguen.

Pero lo más importante del Zemos98 de este año, en mi opinión, es visibilizar que existe una generación emergente en nuestro país que entiende la cultura como un modo de investigación, como un laboratorio de propuestas para la sociedad. Personas, colectivos e instituciones como Medialab Prado, Platoniq, Yproductions, Amaste, La Casa Invisible, el propio Juan Freire, todos presentes en Sevilla estos días...ofrecen una visión productiva de la cultura y una comprensión de sus posibilidades transformadoras que está ausente casi por completo de las páginas de cultura de los periódicos, de las programaciones de los centros más importantes.

Mi papel en el festival fue presentar el excepcional trabajo del brasileño especialista en tecnología, ley y culturas periféricas Ronaldo Lemos. Profesor universitario de propiedad intelectual, líder de Creative Commons en Brasil, y fundador de la pionera comunidad 2.0 Overmundo, lo más interesante de su trabajo es su estudio de cómo en naciones en desarrollo y economías emergentes como su país, las nociones tradicionales de propiedad intelectual están siendo sustituidas por otros sistemas que no pretenden imitarlas, pero que crean economías alternativas que funcionan. Son los "social commons" (procomunes sociales).

Para Lemos un procomún social es lo que aparece por necesidad en Brasil, un país de 180 millones de habitantes donde sólo hay 2600 tiendas de discos y 2300 cines, pero millones de personas utilizan las 90.000 "Lan houses" (cibercafés caseros) que se reparten por cada suburbio y favela. En Brasil los canales tradicionales de distribución de la cultura son ya minoritarios, y los que mandan son los creados y gestionados por usuarios, de distintas maneras. "Muéstrame una industria cultural", dice Lemos, "y te enseñaré una versión colaborativa de ella más o menos desarrollada".

La la idea de procomún social está perfectamente definida en esta entrevista de 2007 con Lemos:

En muchos lugares del mundo la propiedad intelectual es desconocida, irrelevante, o imposible de aplicar. Esto es un hecho, una circunstancia social, y no puede evitarse. Pero lo interesante es ver cómo en esos lugares están emergiendo formas de negocio que tienen en cuenta estos hechos. La gente desarolla modelos de negocio en circunstancias en las que no pueden depender de la propiedad intelectual, y se produce mucha innovación en estos sitios.

(...) Lo que estos ejemplos demuestran es que el dogma de que la propiedad intelectual es el único incentivo para la creación es erróneo. (...) Los procomunes sociales son especialmente importantes para las periferias como maneras de apropiarse de las tecnologias para producir cultura.

Los dos ejemplos que Ronaldo Lemos utiliza habitualmente para explicar estas dinámicas son la escena de la música Tecnobrega en Brasil y la industria cinematográfica de Nigeria. Ambos están explicados al detalle en La Cultura después de la Pirateria, un artículo que escribí para ADN el pasado septiembre. El texto está en deuda con el trabajo de Lemos, y cometí el error de no citarle por ello.

Gracias a Ronaldo, y muchas gracias a Zemos98, que espero cuelguen pronto todos los vídeos de las sesiones en Sevilla, incluida esta.

La cultura después de la piratería

Mientras Hollywood y las discográficas siguen aferrándose a su pasado y obsesionándose con su incierto futuro, en algunas de las zonas menos desarrolladas del mundo la piratería ha dejado de ser un problema. Una nueva economía de la cultura está surgiendo en países como Brasil y Nigeria, dónde las producciones cinematográficas se estrenan en en el top manta, y hay grupos con millones de fans que no tienen contrato discográfico.

Brasil es un país que casi se ha quedado sin industria del disco. La primera multinacional del sector, Sony BMG, editó el año pasado sólo 13 títulos de autores brasileños, en un mercado de más de 180 millones de habitantes. Pero el negocio de la música brasileña en Brasil goza de un excelente estado de salud; sencllamente, se ha mudado a otro lugar.

Servicios como Trama Virtual distribuyen la producción de más de 50.000 artistas que ofrecen su música de manera gratuita y son remunerados por medio de la publicidad. Ignorados por las compañías tradicionales, las generaciones más recientes de músicos cariocas han podido crecer y encontrar a su público gracias a este portal que ha conseguido éxitos estratégicos para su modelo como catapultar a la élite de la escena independiente internacional a Cansei de Ser Sexy (CSS), uno de los múltiples grupos que han colgado allí sus temas.

Pero más allá de la Red, en las calles surgen estilos y escuelas que renuncian desde el primer día a seguir las pautas tradicionales del negocio del disco. Sonidos electrónicos agresivos como el Baile Funk en Rio de Janeiro, popularizado en el resto del mundo por artistas extranjeros como Diplo o M.I.A, y bandas locales como Bonde Do Role. O su último sucesor, el Tecnobrega.

En el estado de Pará, al norte de Brasil, el Tecnobrega -cuyos orígenes se explican en el interesante documental gratuito Good Copy, Bad Copy- es tan popular que cada año se editan más de cuatrocientos CDs y 100 DVDs de esta clase de música. Pero ninguno llega a las tiendas de discos; los productores han preferido alcanzar acuerdos con las redes de "manteros" que venden copias ilegales de los grandes lanzamientos internacionales.

Los músicos les ceden sus discos gratuitamente y permiten que se quedan con el precio integro de la venta. A cambio, los vendedores se convierten en la red de promoción de estos artistas, que luego recuperan con creces la inversión actuando en grandes fiestas soundsystem en las que llegan a juntarse hasta 15.000 personas.

Los fans de los artistas de Tecnobrega pueden comprar directamente los discos a sus grupos favoritos, pero sólo en sus conciertos y fiestas. Allí se venden ediciones de lujo a mayor precio, mucho más vistosas y completas que las que hacen circular los vendedores callejeros. Son dos mercados distintos, que en vez de estorbarse se complementan, y que generan ya una economía millonaria a la que las discográficas no tienen acceso.

¿Le salen las cuentas a los músicos? Al menos a Banda Calypso sí. El grupo más popular de Brasil en estos momentos llena estadios mientras rechaza sistematicamente las ofertas de las multinacionales, convencidos de que este modelo les resulta más rentable.

Nollywood, la otra meca del cine

Mientras tanto, en el otro lado del Atlántico se encuentra la única industria del cine que ha crecido exponencialmente durante la última década: la nigeriana. En este país africano se rueda 1200 películas al año, trescientas más que en la India y casí el doble que en Estados Unidos. Y ninguna se estrena en los cines.

Todo empezó en 1992 según la versión más aceptada de la historia, por accidente. Un mayorista llamado Kenneth Nnebue no sabía como deshacerse de una gran partida de cintas vírgenes VHS que había comprado a un fabricante en Taiwan. Pensando que quizás podría librarse de ellas más facilmente si no estuviesen vacías, se decidió a producir una película, Living in Bondage. Contra todo pronóstico vendió más de 750.000 copias, y animó a muchos otros a hacer lo mismo.

Hoy en día, las películas producidas en video digital y rodadas en casas, comercios y otros espacios cotidianos -En Nollywood no tienen platós ni estudios- superan en popularidad en su país y en buena parte de Africa a las producciones norteamericanas.

La industria del cine de Nigeria emplea a más de un millón de personas y se ha convertido en el segundo sector del país tras la agricultura. Todas las semanas llegan a los mercados de Lagos y otras capitales unas treinta películas nuevas, copiadas en DVDs y video-CDs reproducibles en ordenadores. Una cinta de éxito moderado puede vender unas 50.000 copias, mientras que un gran éxito llega a los varios cientos de miles.

A dos dólares por disco, Nollywood se ha convertido en una industria de entre doscientos y trescientos millones de dólares al año. Probablemente no hay ninguna cinematografía europea que goce de tan buena salud.


Buckminster Fuller: El Hombre que soñó el Mañana

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Si un visionario es alguien capaz de anticiparse a los problemas y sugerir soluciones con décadas de adelanto, es indudable que Richard Buckminster Fuller lo era; desde el cambio climático a la desaparición de los recursos naturales y energéticos, nuestras grandes crisis sin resolver ya le preocupaban hace casi ochenta años. Fue además uno de los primeros en afirmar que el ordenador sería una herramienta que cambiaría el mundo.

Sin embargo, prácticamente nada de lo que este futurista utópico imaginó llegó a materializarse. La gran mayoría de sus proyectos, desde los coches con tres ruedas a los edificios ligerísimos transportados por zeppelins o ciudades submarinas, fracasaron estrepitosamente o nunca llegaron a ver la luz. Incluso los que sí tuvieron éxito, como sus célebres cúpulas geodésicas, parecen hoy reliquias olvidadas de otro tiempo, fósiles de un futuro que nunca se hizo realidad.

¿Por qué nos fascina entonces todavía su figura, y por qué se mencionan sus ideas una y otra vez en el trabajo de los mejores científicos, artistas y diseñadores de nuestro tiempo? Veinticinco años después de su muerte, el Whitney de Nueva York explora la vigencia de su legado en Buckminster Fuller: Starting with the Universe, una ambiciosa exposición que intenta determinar cuánto tuvo de genio y cuánto de charlatán.

No es fácil saber quién era realmente Buckminster Fuller, ya que su vida se oculta detrás del mito de un personaje que él mismo estuvo encantado de alimentar. Pero la historia oficial es más o menos la siguiente. Hijo de una de las familias más prominentes de Nueva Inglaterra, mal estudiante expulsado dos veces de Harvard, a finales de los años veinte una crisis personal le lleva al borde del suicidio.

La causa no está clara; algunas versiones apuntan a la muerte prematura de su primera hija, otras a su ruina económica, las más recientes a su afición al alcohol y al fracaso de su relación con una amante. El resultado es una epifanía personal que le lleva a entender que "su vida no le pertenece, sino que es propiedad del universo".

A partir de ese momento entendería toda su vida como un experimento donde él sería la cobaya, un intento de responder esta pregunta: ¿qué puede hacer un individuo cualquiera por mejorar la vida de toda la humanidad, sin hacerle daño al planeta?

doptando como lema la idea de crear "lo máximo con los menos recursos posibles", Bucky se lanza a promover proyectos que replantean por completo los parámetros de la vida cotidiana bajo la marca Dymaxion, una contracción inventada de las palabras Dynamic Maximum Tension que se convertirán en su marca de fábrica.

Aquí nacen el Coche Dimaxion, un automóvil capaz de girar sobre sí mismo y que en el futuro debería poder volar, el Mapa Dymaxion, capaz de proyectar el globo en un poliedro para desplegarse en una red de muchas formas diferentes o la Casa Dymaxion, una casa prefabricada que cuesta lo mismo que un coche, pesa treinta veces menos que una de ladrillo, y se monta en dos días.

SIgue leyendo el resto del artículo en ADN.es

Y También: El Decálogo de Buckminster Fuller - Citas y Proyectos


Golden Nica 2008, el termómetro de la Innovación Creativa

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Hace un mes comenzamos una sección nueva en ADN.es llamada Think Tank, La Cultura Como Laboratorio. Nace de una impresión: las páginas de cultura de los medios de comunicación suelen ser una mezcla de guía del ocio, boletin de novedades del mercado, y noticias sobre las industrias y las políticas de la cultura. Pero raramente hablan de la función esencial hoy de la cultura como espacio de innovación y experimentación, en el que se imaginan respuestas a los cambios en nuestra forma de vida y se desarrollan los nuevos modelos que acabarán dando forma al ocio, la industria, y las políticas de la cultura de los próximos 10 años. Extrañamente, es más fácil encontrar información sobre estos aspectos de las artes en las páginas de economía, de ciencia o de tendencias que en las de cultura.

En Think Tank pretendemos usar de alguna manera las claves del periodismo de divulgación científica y trasladarlas al ámbito de la creación. Porque la cultura hoy a veces es tan apasionante y tan compleja como la ciencia, pero no hay ninguna razón para que los críticos tengan que escribir como si fuesen físicos cuánticos.

El artículo de esta semana analiza el palmarés de los Ars Electronica Golden Nica, el premio más importante en la escena internacional del Arte y la Tecnología, anunciado esta pasada semana. Los Nica 08 han premiado como nunca antes el trabajo desarrollado en España, y el excelente momento actual de equipos como Medialab Prado, en Madrid, y el Music Technologies Group de la Universidad Pompeu i Fabra de Barcelona.

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En cierta manera podría decirse que Los Golden Nica, los galardones más prestigiosos en el mundo de la creación digital, no premían a obras sino a investigaciones. La célebre Reactable de Sergi Jordá y colaboradores ha tenido un largo recorrido desde sus primeras presentaciones en el 2004, pero el Nica de Ars Electronica no ha llegado hasta este año, después de que se haya revelado como más que una curiosidad de laboratorio. Reactable es una vía real para construir un nuevo modelo de instrumento músical hacía el futuro. El éxito del proyecto además ha trascendido los límites de la comunidad del arte y la tecnología y ha obtenido una repercusión fuera de éste con pocos precedentes, desde su adopción por estrellas del pop hasta episodios más surrealistas, como formar parte de las campanadas de fin de año en Barcelona.

Reactable es el segundo Golden Nica recibido por un artista nacional, tras el otorgado a Antoni Abad en 2006 por su Canal Accesible en la categoría de Comunidades Digitales. El Palmarés de este año contiene el mayor número de artistas y creadores de nuestro país en la historia de los premios. Más importante que la cantidad es que no se haya premiado a artistas individuales, sino el trabajo continuado y de largo recorrido que se está realizando por fín desde algunas instituciones españolas, como el Music Technology Group de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, hogar de la Reactable y del Freesound Project, un archivo sonoro colaborativo en red iniciado desde la capital catalana y reconocido con una mención honoraria. Otras dos menciones han premiado producciones recientes del centro madrileño Medialab Prado: las esculturas aumentadas de Pablo Valbuena y el sorprendente juego Levelhead del neozelandés afincado en España Julian Oliver. Actualmente puede verse en exposición en la LABoral de Gijón y, la pasada semana en Sonarmática, el área expositiva de Sónar.

Por lo demás, el palmarés de los Golden Nica sigue siendo un eficaz barómetro para medir las ideas y estrategías más relevantes hoy para los que trabajan en la encrucijada entre ciencia, tecnología, arte y sociedad. Como en los últimos años, se reconocen a veces más que proyectos concretos, nuevas herramientas y entornos de creación que permitan a artistas y usuarios desarrollar ideas innovadoras. Es el caso esta vez del entorno de programación para artistas Open Frameworks, el sistema libre de publicación de contenidos Drupal , o de OpenStreetMap, un proyecto para crear cartografías libres y abiertas.

La sección Comunidades Digitales es una interesante recopilación de ejemplos brillantes de ideas para la Web social, que este año ha reconocido el trabajo de iniciativas sólidas como la comunidad de periodismo ciudadano Global Voices, y glamurosos servicios 2.0 como FFFFound.com, una herramienta para diseñadores que etiqueta y clasifica las mejores imágenes de la Web. Lo mejor de este galardón, sin embargo, es su capacidad para sacar a la luz iniciativas muy poco conocidas, pero que muestran el inmenso potencial social y político de las comunidades en Internet. Es el caso del ganador del primer premio, 1Kg More, una organización no gubernamental que utiliza la Red para reclutar voluntarios que viajen a las zonas más remotas de la china rural y lleven a las escuelas los libros y suministros básicos -lápices, cuadernos- que no pueden obtener por sí solas. También de Patients Like Me ("pacientes que ayudan a otros pacientes a vivir mejor"), que pone en contacto a enfermos de todo el mundo con otras personas que están recibiendo tratamiento por la misma enfermedad, y les permite intercambiar experiencias e información valiosa sobre sus probemas.

Finalmente, los Golden Nica reúnen siempre a un buen número de proyectos artísticos que apuntan nuevas direcciones en el uso de la tecnología con fines creativos. La Nube Verde de HeHe es un buen merecedor de uno de los premios de honor, por reunir el uso de estrategías de diseño contemporáneas como la visualización con la preocupación del arte por aportar soluciones a la crisis climática y energética. Las populares congelaciones de gente en la estación Grand Central de Nueva York de ImprovEverywhere han sido también reconocidas, así como el instrumento robótico de Jeff Lieberman y Dan Paluska , una instalación con gran éxito en Youtube que permite componer una melodía a través de Internet, para luego reproducirla por un gran xilófono mecánico accionado por pelotas de pingpong.

Los Golden Nica se entregan durante la segunda semana de septiembre en la ciudad austriaca de Linz, dentro de los actos del festival Ars Electronica 2008.

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CopyFight Files: nuestro proyecto paso a paso

  

  

  



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POR FAVOR, ¡PIRATEEN MIS CANCIONES!
Por qué son más rentables 100.000 fans piratas que llenen mis conciertos a 10.000 originales.

CUANDO LA SGAE DESPERTÓ, LA TECNOLOGÍA TODAVÍA ESTABA ALLÍ
que la música sea gratis para ustedes, los consumidores, no significa que los artistas no podamos ganar dinero con ella

POLITICAL GAMES: DE ESCAPE FROM WOOMERA A UNDERASH
La industria del entretenimiento ha desviado la propaganda de guerra del cine a la consola.

EL MERCADO DE LAS IDEAS
Las buenas ideas estan en todas partes. Patentarlas es la mejor manera de evitar su materializacion.

LA MUERTE DEL PERIODISMO Y OTROS CUENTOS APOCALÍPTICOS
Es verdad, el periodismo está en crisis. Pero es una crisis que debemos celebrar.